Hicimos una plataforma para docentes en una hackathon. No ganamos
Cuatro días para pensar cómo una IA puede ayudar a un docente con el aula llena. Yo hice la parte en vivo: el ingreso con QR, el asistente y el monitor del docente.
En junio, en una hackathon del colegio, armamos TICApp con un equipo de cuatro. Partimos de algo que vemos todos los días: cada vez hay más alumnos por docente, y es muy difícil saber en el momento quién entendió, quién necesita ayuda y quién ya puede avanzar. Sin esa información, se enseña para el promedio.
Tres partes
- Insight. El docente sube su material —un PDF, una presentación o un texto— y la IA arma preguntas de comprensión. Los alumnos entran con un QR y responden desde el celular, y el docente ve en vivo qué conceptos están costando.
- Guardian. Durante una evaluación digital detecta si un alumno cambia de pestaña, copia y pega o sale de pantalla completa. Le avisa al docente y no bloquea a nadie: la decisión es de una persona.
- Tito. Un asistente para las dudas de los alumnos. Durante una evaluación nunca da la respuesta.
Mi parte
Me tocó lo que pasa en vivo durante la clase: que los alumnos entren escaneando un QR, que Tito responda con IA de verdad y no con respuestas armadas, y el monitor donde el docente ve el aula en tiempo real.
No ganamos. El código quedó ahí y no lo seguimos.
Lo que me llevo
- Una IA en el aula tiene que darle información al docente, no reemplazarlo. Por eso Guardian avisa y no castiga.
- Que una demo funcione de verdad, con IA real y datos en vivo, lleva más trabajo que mostrarla armada. Prefiero eso.
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