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· Hackathons

Sana: lo que una IA de salud no tiene que hacer

En una hackathon en la Di Tella teníamos dos horas para pensar cómo llevar orientación médica a lugares sin médico cerca. Lo más importante que definimos fueron los límites.

El 11 de mayo fui a una hackathon en la Universidad Torcuato Di Tella. La consigna: hay lugares del país donde el especialista más cercano está a seis horas de viaje. ¿Cómo puede ayudar la IA ahí? Teníamos dos horas, en equipos de hasta cinco, para pensar una respuesta y presentarla.

Una condición era clara: no valía una app de turnos. El problema empieza cuando no hay ningún médico disponible y alguien necesita saber qué hacer en ese momento. El ejemplo que usamos: un chico con fiebre alta a la noche, a horas del hospital más cercano.

Nuestra respuesta: Sana

Un chat que hace preguntas que se van acotando, más parecido al Akinator que a un formulario: síntomas, edad, cuánto hace que empezó, antecedentes. Al final devuelve una orientación: qué podría ser, qué tan urgente es y qué hacer ahora.

Lo que decidimos que no haga

  • No diagnostica. Orienta y prioriza: ¿tengo que ir al hospital ahora o puede esperar?
  • No se queda con los casos graves. Dolor de pecho, dificultad para respirar, desmayos o convulsiones van directo a una persona, o a la indicación de buscar atención ya.
  • No depende de una buena conexión. Los mensajes son livianos, y las consultas se guardan sin internet y se envían cuando vuelve la señal. Se puede usar desde un puesto sanitario.
  • No se hace pasar por médico. Cada respuesta aclara que es una orientación preliminar, basada en protocolos supervisados por profesionales.

Lo que hicimos en dos horas

El equipo armó el concepto y el pitch, y con Eitan construimos la mayor parte del prototipo de la interfaz, para que se viera cómo sería usarlo. No era un sistema médico real: era una forma de mostrar la idea.

La idea gustó. Y ahí quedó: no la seguimos después.

Lo que me llevo

  • En salud, lo que el producto no hace importa tanto como lo que hace. La mitad del pitch fueron límites.
  • Que un pitch guste no quiere decir que haya una necesidad validada. Para eso faltaba hablar con médicos y con la gente que lo usaría.
  • Dos horas alcanzan para mostrar una idea, no para probarla.

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