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· Sanitarios Moldes

El local de mi abuelo nunca había usado códigos

Para que mi abuelo pueda ver cómo va el negocio sin estar ahí, primero hubo que crear algo que no existía: un código para cada producto.

Sanitarios Moldes es el local de sanitarios y grifería de mi abuelo. El local tiene 50 años y nunca tuvo un sistema: las ventas, el stock y los precios viven en la memoria de quienes atienden. Para saber cómo venía el día, mi abuelo tenía que estar ahí.

Un tiempo antes ya le había hecho una página con fotos del local, y quedó sin uso. Esta vez quise empezar por lo que el negocio necesitaba de verdad, no por la página.

Primero, un código

Lo primero que pregunté fue si en el local se usaban códigos de producto. La respuesta fue que no. Así que el primer paso no era digitalizar algo que ya existía: era crear un código para cada producto. Todo lo demás sale de ahí.

Lo que armé

  • El mostrador. Se busca el producto por código o por nombre, aparece el precio, se registra la venta y el stock se descuenta solo.
  • El catálogo online. El cliente arma su pedido desde el celular y lo retira en el local. Se paga al retirar.
  • Los pedidos. Una pantalla para ver los pedidos de la web y marcarlos como listos o entregados. Si se cancela uno, el stock vuelve.
  • El tablero de mi abuelo. Lo facturado hoy y en la semana, las últimas ventas, lo que se está por acabar y los pedidos pendientes. Pensado para entenderlo de un vistazo, no como un panel lleno de números.

Lo probé de punta a punta: hacer un pedido desde el catálogo, marcarlo como listo, entregarlo y ver cómo se actualizaban el stock y el tablero. Los productos cargados todavía son de ejemplo: el catálogo real se arma producto por producto.

Lo que dejé afuera a propósito

  • Las cámaras. Para eso conviene comprar unas que ya traigan su propia app, no programar video desde cero.
  • El cobro online. Por ahora se paga al retirar.
  • Lo necesario para usarlo con clientes reales, como el acceso con usuarios y una base de datos en la nube. Primero quería probar que el flujo tuviera sentido.

Lo que me llevo

  • Antes de programar, preguntar cómo se trabaja hoy. Si no hubiera preguntado por los códigos, habría construido sobre algo que no existía.
  • En un negocio chico, cada cosa nueva que hay que aprender cuesta. Por eso lo único nuevo para quienes atienden es el código de cada producto; el resto sale solo.
  • No todo hay que construirlo. Las cámaras se compran.

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