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Quicky

Salas temporales para pasar texto, código y archivos entre dispositivos, sin cuenta.

Rol
Todo: producto, diseño, página, servidor y deploy
Período
Abr — Jun 2026
Equipo
Proyecto mío: 196 de los 232 commits
Estado
Apagado

Stack: Next.js · TypeScript · Bun · Elysia · Redis · Yjs · Playwright

En el colegio, pasar algo de la compu al celular era un trámite. Quicky lo resolvía con una sala y un código de 6 caracteres: entrabas, compartías mensajes, código, archivos y notas en tiempo real, y a las 2 horas se borraba todo. Fue mi primer proyecto en serio: estuvo online para cualquiera, con su propio servidor y pensado para crecer. Hoy está apagado.

El problema

Las opciones de siempre no servían para pasar algo de la compu al celular, o de mi compu a la de un compañero: WhatsApp Web depende de que la red del colegio no lo bloquee; Drive pide iniciar sesión, subir y volver a bajar. Para algo que dura cinco minutos, era demasiado.

Portada de Quicky en un celular: el título «Comparte todo, al instante», un campo para el código y los botones para crear o unirse a una sala
La portada: un código, crear o unirse. Sin registro.

Cómo funciona

  • Creás una sala y recibís un código de 6 caracteres. Los demás entran con ese código, sin cuenta.
  • Adentro hay un chat en tiempo real con bloques de código, archivos de hasta 1 GB que se ven sin descargarlos —imágenes, video, audio, PDF, documentos—, encuestas y notas que se editan entre todos a la vez.
  • Hay un asistente de IA dentro de la sala: lo llamás con @ai en el chat.
  • A las 2 horas la sala se cierra y se borra todo: mensajes, archivos y notas.
Una sala de Quicky en un celular con un mensaje, un bloque de código en Python y una encuesta
Una sala por dentro: un mensaje, código con formato y una encuesta.

Decisiones de producto

  • Sin cuentas. Pedir registro para algo que se usa cinco minutos es perder a la gente en la puerta.
  • Todo se borra. Que la sala dure 2 horas no es una limitación: es lo que permite no guardar datos de nadie.
  • Pensado para el celular. Casi siempre una de las puntas es un teléfono: menús que se cierran deslizando, mantener apretado un mensaje para reaccionar y un aviso de «Reconectando…» cuando se corta la señal.
  • El que crea la sala, la controla. Puede ponerle contraseña y sacar a alguien.

Lo que lo hizo un proyecto en serio

Abrirlo a cualquiera trajo problemas que en una demo no existen: el hosting cortaba el tiempo real, el código se me fue de las manos y lo tuve que reorganizar desde cero, y tuve que pensar en qué pasa si alguien entra a romper. Lo cuento en esta nota. Lo que quedó:

  • Dos partes separadas: la página y un servidor que nunca se apaga, para el tiempo real y los archivos.
  • Topes de uso y un freno automático antes de que se llene el disco.
  • Pruebas automáticas que corren antes de cada deploy y frenan la publicación si algo falla.

Y algo que no esperaba: de ese código que se me fue de las manos salió otro proyecto, RepoGuide.

Del proyecto · Notas

Siguiente casoGemm→Software para que robots comerciales trabajen en plantas industriales.